“El consumo de comida chatarra aumentó en un 5,8% en chile
durante en 2018” (BioBio, 2019) ; “Comer mal nos está
matando” (CNN, 2019) ; “Chile en penúltimo
lugar a nivel mundial en actividad física de niños y jóvenes” (ELDINAMO, 2019) estos son algunos de
los enunciados de prensa que demuestran la mala calidad de la alimentación en Chile.
Podemos ponernos a pensar en los factores que intervienen
en la mala alimentación de la población chilena en general, entre ellos están
los factores personales de cada individuo (que obviamente son importantes en la
conducta que lleva el sujeto), también podemos pensar en factores sociales que influyen
en las decisiones alimentarias del sujeto en cuestión, podemos pensar en la
influencia de la propaganda (hablando de descuentos y promociones en lo que
refiere a comida chatarra), y así mismo podemos hablar de muchas situaciones que influyan en la elección de los
alimentos que consumirá dicha persona.
Claramente la conducta de las personas se ve influida por
el ambiente social en el que están inmersos, pero, estas conductas sociales
pueden ser modificadas por un ente superior que gobierna el actuar propagandístico
de las cadenas de comida rápida. Hablamos del gobierno que rige a nuestro país.
¿Cómo puede
influir el estado en el actuar de las personas?
Como menciona el título de una noticia en el diario, “Día
Mundial de la Alimentación: Chile es el segundo país OCDE con mayor índice de
obesidad” (LATERCERA, 2018) , estamos a un puesto
de liderar en el ranking de obesidad. Esta situación que nos pone en el ranking
como segundo país del continente con mayor índice de obesidad con un 34,4% de
la población catalogada como tal (siendo superado solamente por E.E.U.U con un
40% de índice de obesidad a nivel nacional).
Solo con mencionar dichas cifras estamos incluyendo al
estado de Chile como protagonista de esta columna de opinión, sin embargo, el
estado tiene mucho mas que dar en este sentido.
Sabiendo que el gobierno ha implementado planes como “elige
vivir sano” y ha proporcionado a los jóvenes la posibilidad de alimentarse “bien”
mediante la instauración de los “menú junaeb”, a pesar de esto tenemos un
notable aumento del porcentaje de obesidad a nivel nacional, teniendo en cuenta
que la obesidad trae consigo la aparición de enfermedades cardiovasculares como
la hipertensión, enfermedades coronarias y en especial la diabetes (Tomayconza) . Esto no solo se da
por el “comer” de las personas, sino que también se ve influido por la cantidad
de actividad física que realiza cada uno, Desglosaré a continuación cada punto
de ello.
Si hablamos de alimentación, los hábitos sociales están
directamente relacionados con la ingesta de “fast food” (comida rápida), se muestra
un aumento de esto sobre todo en jóvenes de entre 15 a 24 años (LATERCERA,
2019) ,
en este grupo etario, en su mayoría se encuentran estudiantes y jóvenes que
trabajan; hablamos de hábitos sociales ya que, las personas de este grupo suele
almorzar en lugares públicos como patios de comida o puestos de comida rápida,
todo esto debido al poco tiempo de espera y por sobre todo a la gran cantidad
de propaganda y descuentos que hay en los locales de comida rápida. Si
comparamos un menú saludable de un buffet por un plato que incluye una proteína,
un agregado y bebida o jugo, que tendría un costo de $3.990, con un menú de la
cadena McDonald’s por ejemplo que incluiría una hamburguesa “triple queso” que
contiene tres hamburguesas, queso, salsa, pepinillos, papas fritas medianas y
bebida mediana, con un costo de $3.190 la gente preferirá por una cosa de
precio comprar el segundo menú, menú que por cierto se le hace publicidad tanto
en televisión como en radio y mediante carteles publicitarios. Por otro lado,
está el menú junaeb, aclaremos primero que con la tarjeta BAES es posible comprar
alimentos que contengan menos de 3 sellos, como por ejemplo un paquete de papas
fritas y una bebida, opción que muchos estudiantes prefieren antes que el menú junaeb,
que en los locales de comida rápida suele ser una ensalada o una fajita
acompañado con postre de fruta light y bebida zero. Hablando concretamente de
la implicancia del estado dentro de dichos almuerzos, una solución podría ser
el aumentar el precio de la comida chatarra para que los estudiantes y jóvenes en
general prefieran comprar alimentos más saludables, ampliar a gama del menú
junaeb y ofrecer opciones más variadas de alimentación en las cadenas de comida
rápida.
Por otro lado, tenemos el sedentarismo, que según el ultimo
reporte de la encuesta nacional de actividad física y deporte, se señala que un
54% de los hombres chilenos son sedentarios, y que el 74% de las mujeres
también lo son, esto a pesar del plan del gobierno “elige vivir sano”, se ve
afectado por la mala alimentación y los malos hábitos de las personas en
general. En este punto el estado también podría decirse que es culpable, ya que
la gente suele dejar de lado la actividad física por un tema de trabajo o de
poco tiempo libre para ellos, está gestionándose actualmente un proyecto de ley
que disminuya las horas laborales para los chilenos. “Tenemos que resguardar el
derecho que tienen los trabajadores y trabajadoras a descansar, a tener tiempo
para cuidarse, para sus familias y para realizar las labores domésticas cuando
llegan a sus casas”, dijo la diputada Gael Yeomans, integrante de la Comisión
de Trabajo de la Cámara (ELDESCONCIERTO, 2019) .
Como cierre de este artículo, expresaré mi descontento
frente a la poca preocupación del gobierno en temas de salud y calidad de vida,
en temas de alimentación y de deporte por sobre todas las cosas.
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